Joaquín Rocamora quiere cerrar a lo grande su “etapa idílica” en el CBM Elche

Joaquín Rocamora es uno de los entrenadores más importantes del panorama deportivo valenciano actual. Hace apenas unas semanas que la Federación Española de Balonmano anunció la incorporación del actual técnico del Club Balonmano Elche como seleccionador nacional femenino. Al final de la presente temporada, el entrenador oriolano dirá adiós al club en el que ha dirigido durante los últimos quince cursos para “cumplir un sueño”. Así lo aseguró el propio Rocamora en el último episodio de Voces de Comunitat, en Radio Marca.

Para mí es un privilegio. Me gusta representar a mi país, amo el balonmano y la mejor forma en que puedo unir ambos factores es siendo seleccionador nacional absoluto. No voy a mentir, es una situación que cualquier entrenador podría desear, pero ha sido muy duro tomar esta decisión y separar mi camino del CBM Elche”, decía un emocionado Rocamora. Y es que enero de 2026 quedará para siempre grabado en su memoria… y en la de su familia. El nacimiento de su primer hijo, junto a la eterna capitana María Flores, es “mucho más importante”, si cabe, que su reciente fichaje por la Selección.

Eso sí, Rocamora todavía no ha cerrado su legado en el Esperanza Lag. Con una Copa de la Riena, una Supercopa y una European Cup en su vitrina, el oriolano está convencido de que puede cerrar su periplo en Elche peleando por una cuarta corona. “Que a nadie se le escape que aún nos queda luchar por levantar otra European Cup y una Liga Guerreras Iberdrola. Vamos a intentar terminar esta etapa con un resultado bonito”, advertía. Y es que las franjiverdes están en cuartos de final del torneo europeo -la eliminatoria se jugará en marzo frente al Atlético Guardés pontevedrés- y, de momento, ocupan la octava posición en Liga, un lugar que les daría acceso al play-off por el título.

Precisamente en ese play-off las Guerreras Ilicitanas acumulan experiencia. Aunque no han sacado los mejores resultados en las últimas jornadas, las chicas de Rocamora -dirigidas, en su ausencia por paternidad, por Alberto Zabalegui, asistente del oriolano- saben cómo pisar el acelerador en el momento justo. Ya la pasada campaña, marcada como transición en el seno del club tras la salida de jugadoras relevantes, el equipo alcanzó la final y peleó por el título.

No era la primera vez que lo hacía, pero… ¿le queda a Rocamora la espina de no haber conquistado la Liga?: “Hemos sido cuatro veces subcampeonas en nuestra historia y, a menudo, la gente nos habla de las finales consecutivas que hemos perdido. Mi respuesta es siempre la misma: ojalá haber perdido 20 finales más, ojalá poder representar a mi club en tantas finales como sea posible. Este club tiene 70 años y solo había logrado un subcampeonato hasta que, en los últimos cinco, hemos llegado a nueve finales. Ha sido una etapa dorada en la que el Elche ha recogido los frutos de mucho trabajo. Yo he tenido el honor de poder disfrutarlo”.

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